El Vals: Entre la Danza y la Poesía Musical

El origen europeo
El vals nació en Austria y el sur de Alemania, hacia finales del siglo XVIII. Su nombre viene del alemán walzen, que significa “girar” o “dar vueltas”. Y justamente eso era: una danza en la que las parejas se movían en círculos, algo considerado muy atrevido en su época porque por primera vez el hombre y la mujer bailaban abrazados.
De los salones vieneses, con la música de compositores como Johann Strauss (el famoso “rey del vals”), pasó a conquistar toda Europa como símbolo de elegancia, sofisticación y romance.
El vals en América Latina
El vals llegó a América en el siglo XIX, donde adquirió sabores propios en cada país:
- Perú: se convirtió en el “vals criollo”, una mezcla de tradición europea con guitarra y cajón afroperuano. Canciones como La flor de la canela de Chabuca Granda lo llevaron al mundo.
- México: en las serenatas y las plazas, el vals se volvió popular con compositores como Juventino Rosas (Sobre las olas), pieza que recorrió el planeta.
- Ecuador: el vals se volvió parte esencial de la música nacional, cargado de poesía y melancolía. Autores como Francisco Paredes Herrera y las interpretaciones de Julio Jaramillo lo hicieron inmortal.
- Venezuela y Colombia: también tuvo gran arraigo, compartiendo espacio con otros géneros románticos.
El vals en Quito y la tradición ecuatoriana
En nuestro país, el vals se cantaba en reuniones familiares, tertulias y serenatas, siempre con guitarra y voces llenas de sentimiento. Fue la música de las plazas, los enamorados y los poetas.
El vals ecuatoriano se distingue por su tono nostálgico, casi confesional, con letras que hablan de la vida cotidiana, el amor imposible y la belleza de la tierra.
Vicente Miranda, como tantos intérpretes de su generación, encontró en el vals un espacio para expresar su voz y compartir emociones que siguen vivas en la memoria de quienes lo escucharon.
Grandes intérpretes y compositores del vals
- Johann Strauss (Austria): el rey del vals vienés (El Danubio Azul).
- Franz Schubert (Austria): quien lo llevó a la música de salón y de concierto.
- Juventino Rosas (México): con Sobre las olas, pieza que trascendió fronteras.
- Chabuca Granda (Perú): con La flor de la canela, le dio poesía criolla y universal.
- Julio Jaramillo (Ecuador): el “JJ” también interpretó valses inolvidables, llenos de nostalgia.
- Los Embajadores Criollos (Perú): trío que marcó época con sus valses criollos.
El vals hoy
Aunque ya no domina los salones como en Viena o las serenatas como en Quito, el vals sigue vivo en conciertos, festivales y en las nuevas voces que lo rescatan. Es música que invita al recuerdo y a la ternura, una danza del corazón que nunca pasa de moda.
Deja una respuesta